martes, 23 de diciembre de 2008

Esta mañana me he levantado con una sonrisa que llenaba todo mi rostro, estoy feliz, pero ¿Por qué? No lo sé, pero me gusta de que sea así, me siento libre, llena, y no precisamente por ti, ya no eres tú el que me llena, ya no y eso me encanta. Ahora no me importa que pases de mí, porque hazme caso de que si tú lo haces, yo lo voy a duplicar. Una sensación grande como el mar.

Pero pensando otra cosa, ¿he salido de algo malo para meterme en algo peor? Puede que sí y puede que no, el resultado lo encontraré pronto, en mi interior. Hoy igual que ayer pero nunca igual, siempre al arriesgar puedes acertar tu elección final.

Cuando él me habla con tanta sinceridad y tan suavemente, tú no apareces en mi mente, tú nunca lo has echo así, tal vez una o incluso tres veces, pero él es siempre.

Antes de juzgar hay que llegar hasta el corazón, cierto como el sol que nos da calor, no hay mayor verdad la belleza está en el interior.

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