jueves, 5 de marzo de 2009


-¡Qué noche más bella!


-Si, sobretodo porque estoy contigo, eres la perfección de todo.


Paseando por la playa, descalzos, a la luz de una luna llena preciosa, bajo dos o tres palmeras, escuchando el ruido de las olas romper en la orilla, el escuchar de tu voz aterciopelada, con el resplandor de las estrellas. Todo era tan precioso, perfecto.


El silencio se hizo entre los dos, pero era un silencio encantador, nada angustioso. Era un cuento de hadas. Al fin y al cabo era estar con él, ¿qué mejor?


-Te hecho una carrera, apuesto que te gano - pero ya estaba corriendo cuando lo dijo.


-Vale, te ganaré.


-La meta es aquella palmera tan alta - dijo riendose de nosotros mismo


-De acuerdo, pero ¿qué ganaré cuando gane?


-Si ganas.


-Por supuesto


-Empate- dijimos a dúo


Si, era empate, cuando por fin llegué a su altura, el se abalanzó sobre mí, rodamos juntos, llenandonos de esa arena suave y aún cálida, no me importó, más bien me encanto.

-Y ahora, ¿cuál es mi premio? - pregunté inoncente

-¿Cuál quieres?

-Algo que nos guste a los dos.


Aún estabamos tirados en la arena, él ami lado, pero un poco por encima de mi.


-¿Te puedo besar? - preguntó como si nunca hubiese roto un plato

-Tal vez no sepa hacerlo, tengo miedo a decepcionarte-


Entonces se acercaron lentamente hacia a mi sus labios, ya casi los mios le rozaban los suyos.

Riiiiiiin!!!!

¡No. no puede ser...! - pensé.

Todo había sido un dulce sueño, y el -Riiiiiiin!!!!- que escuché fue el dichoso despertador. Ojalá el sueño durara y durara hasta el fin de mis días, con tu perfección.


martes, 3 de marzo de 2009


Es que quiero sacar de ti, hoy más que nunca una sonrisa, la necesitamos, yo para verte feliz y tu para ser feliz, y es que tu felicidad es la mía. Te quiero a rabiar y por eso te quiero de vuelta...como antes, mofletitos, por la risa más natural y frágil que te haya salido nunca. Estoy aquí, no tengas miedo, toma mi mano, no te dejaré que caigas, que sufras, hay un lazo muy fuerte entre TÚ y YO...cariño, risas, tiempo, amor, llantos, tristezas pero esto nos fortalece aunque no lo creamos. Si necesitas desahogarte aquí estoy, si es llorar, reir, pegarme incluso, no te abandonaré porque ante todo un amigo es una misma alma que vive en dos cuerpos. Y losiento dentro de mí siempre, tu eres mi cariño, mi sol o mi luna, que más dá. Nunca olvides eso